Eduardo Jimenez Hernandez
Define los umbrales de drawdown aceptables por perfil de cartera y revisa cada ampliación de exposición antes de que se ejecute. Trabaja con ventanas de estrés históricas y no con promedios anuales.
Un grupo reducido de analistas que revisa carteras, mide exposición real y documenta cada decisión. Nacimos en Neuquén trabajando con inversores que necesitaban entender qué había dentro de sus posiciones antes de mover capital.
Quiénes somos: un equipo que audita carteras antes de recomendar cualquier movimiento.
Cada posición entra en la conversación con su drawdown, su correlación real y su peso dentro del conjunto. No aceptamos una tesis de inversión que no venga acompañada de series históricas y supuestos verificables. Si un dato no se puede contrastar, se queda fuera del informe.
Los titulares mueven precios durante horas; los factores macro mueven carteras durante años. Distinguimos ambos para que ninguna decisión se tome por impulso. Cuando el mercado se agita, revisamos primero la exposición estructural y solo después el titular del día.
Un cambio de pesos sin motivo escrito es un cambio que no se puede evaluar después. Registramos qué se modificó, con qué información y bajo qué supuesto de plazo. Ese archivo es lo que permite aprender de la propia cartera en lugar de repetir errores con nombres nuevos.
Preferimos explicar cuánto puede caer una posición antes que cuánto podría subir. El inversor que conoce su suelo tolera mejor la volatilidad y decide con más calma. Nuestro trabajo es que ese suelo esté calculado, no intuido.
Que cada cliente pueda explicar su propia cartera sin depender de nosotros: qué tiene, por qué lo tiene y qué escenario lo obligaría a cambiar. Esa autonomía es el resultado real del trabajo, más allá de cualquier informe entregado.
Cinco perfiles con responsabilidades separadas: unos miden riesgo de caída, otros auditan composición, otros revisan supuestos macro. La firma no depende de una sola lectura.
Define los umbrales de drawdown aceptables por perfil de cartera y revisa cada ampliación de exposición antes de que se ejecute. Trabaja con ventanas de estrés históricas y no con promedios anuales.
Coordina la revisión trimestral: pesos, desviaciones respecto al objetivo, costes implícitos y registro del motivo de cada ajuste. Su trabajo es que ninguna decisión quede sin justificación escrita.
Construye las matrices de correlación en ventanas cortas y detecta cuándo una cartera aparentemente diversificada concentra el riesgo en un único factor. También revisa el efecto del apalancamiento sobre el drawdown real.
Analiza instrumentos individuales antes de que entren en cartera: liquidez, condiciones de salida y sensibilidad a tipos. Descarta activos cuyo comportamiento no puede explicarse con datos disponibles.
Mantiene el archivo de decisiones, metodologías y supuestos usados en cada informe. Sin ese registro, comparar resultados entre trimestres sería adivinar.
Los criterios de evaluación y el historial de auditorías están documentados y disponibles para revisión.
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