Dudas frecuentes antes de tocar la cartera
En esta página reunimos las preguntas que más aparecen cuando alguien empieza a mirar sus posiciones con criterio de riesgo. Si tu caso no encaja en ninguna, escríbenos y lo revisamos sin compromiso.
¿Qué diferencia hay entre analizar un activo y auditar la cartera completa?
Analizar un activo responde a una pregunta puntual: qué riesgo asume ese instrumento en concreto, con qué volatilidad y bajo qué condiciones. Auditar la cartera mira el conjunto: pesos, correlaciones, concentración por factor y desviación respecto al objetivo que te planteaste. Puedes tener diez activos correctos por separado y una cartera frágil en conjunto. Por eso el proceso empieza por el mapa global y baja después al detalle.
¿Cada cuánto conviene revisar la exposición al riesgo?
Depende del horizonte y del tipo de posición. Para carteras de medio plazo, una revisión trimestral ordenada suele ser suficiente: comprobar pesos, medir desviaciones, revisar costes y documentar los ajustes. Reaccionar a cada movimiento diario genera ruido y decisiones forzadas. Lo que sí conviene vigilar de forma continua son los umbrales que tú mismo definiste como límite.
¿Cómo sé si estoy diversificado de verdad?
El número de posiciones no mide diversificación. Lo que importa es la correlación efectiva: si todos tus activos responden al mismo factor macro, caerán juntos en un episodio de estrés. Una forma práctica de comprobarlo es estimar correlaciones en ventanas cortas y comparar periodos de calma con periodos de tensión. Si el resultado apenas cambia, la diversificación es aparente.
¿Qué pasa si no tengo claro mi perfil de riesgo?
Es más común de lo que parece. Mucha gente confunde tolerancia declarada con tolerancia real, y la diferencia aparece justo cuando el mercado cae. Antes de ampliar exposición, conviene revisar el drawdown máximo que aguantarías sin tomar decisiones forzadas. Ese dato, más que cualquier cuestionario, define qué cartera tiene sentido para ti.
¿Necesito datos históricos largos para hacer este trabajo?
No siempre. Para estimar correlaciones y drawdown sirven ventanas de uno a tres años, siempre que incluyan algún episodio de estrés. Series muy largas pueden esconder cambios estructurales del mercado. Lo importante es que la ventana sea coherente con el horizonte de tu cartera y que sepas qué estás midiendo con ella.
¿Cómo empiezo si quiero ordenar esto por mi cuenta?
Un punto de partida razonable es listar tus posiciones con peso, coste y motivo de entrada. Después, agruparlas por factor de riesgo en lugar de por nombre. Con esa foto puedes ver concentraciones que no eran evidentes. Si prefieres que revisemos el caso contigo, puedes escribirnos o consultar las condiciones en contacto y en términos.
Las respuestas son orientativas y no sustituyen una evaluación adaptada a tu situación concreta.